Desertización de España y dureza climática, acorde con la respuesta que hemos dado a Dios

 Progresa la desertización física de España, el abandono de sus tierras ya durante décadas, la emigración de sus jóvenes, el endurecimiento de las condiciones del clima y sus secuelas que están haciendo la vida más difícil para personas y para la naturaleza.
Dos ejemplos radicales se pueden ver aquí recogidos  del día 10 de mayo de este año que afectan a Andalucía y al sur de Aragon-Levante:

http://www.scoop.it/t/disinformation-and-culture

Habituados como estamos a pensar sólo en causas físicas, se señala a la economía, al clima, a la incuria humana, y se considera toda explicación sobrenatural, toda causalidad de pecado como impropia y risible.
Pero el castigo avanza a un ritmo que ha sido imperceptible hasta ahora pero que se acumula y ya no se puede ignorar. Puede entenderse muy bien si acudimos al profeta Zacarías. en palabras perfectamente trasladables:

7:1 Aconteció que en el año cuarto del rey Darío vino palabra de Jehová a Zacarías,
7:2 cuando el pueblo de Bet-el había enviado a Sarezer, con Regem-melec y sus hombres, a implorar el favor de Jehová,
7:3 y a hablar a los sacerdotes que estaban en la casa de Jehová de los ejércitos, y a los profetas,
7:4 Vino, pues, a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:
7:5 Habla a todo el pueblo del país, y a los sacerdotes, diciendo:
7:7 ¿No son estas las palabras que proclamó Jehová por medio de los profetas primeros, cuando Jerusalén estaba habitada y tranquila, y sus ciudades en sus alrededores y el Neguev y la Sefela estaban también habitados?
La desobediencia, causa del cautiverio
7:8 Y vino palabra de Jehová a Zacarías, diciendo:
7:9 Así habló Jehová de los ejércitos, diciendo: Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano;
7:11 Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír;
7:12 y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.
7:13 Y aconteció que así como él clamó, y no escucharon, también ellos clamaron, y yo no escuché, dice Jehová de los ejércitos;
7:14 sino que los esparcí con torbellino por todas las naciones que ellos no conocían, y la tierra fue desolada tras ellos, sin quedar quien fuese ni viniese; pues convirtieron en desierto la tierra deseable.


Los españoles nos hemos dado una dirección que ha ignorado programáticamente a Dios, y la misma iglesia ha ignorado por programa a los profetas por toda nuestra geografía. Siempre con aparentes fundados argumentos, que si laicismo estatal, y que si engaños de videntes. Incluso esta misma relación causa-efecto que apuntamos aquí se considerará como basada en algún interés o debilidad mental.
Sin embargo, igual que ellos mismos pretendieron silenciar a Dios, ahora no esperen respuestas, sino el mismo silencio, encarcelados, aventados, en su propia ignorancia voluntaria, ellos y los hijos de sus hijos, ellos y el pueblo al que convencieron de que no escuchase profetas.
Preguntarán por qué nos pasa todo esto y no recibirán otra respuesta que las de sus expertos y sus media: clima, evolución social, azar, etc. Necios y sordos quisieron ser, necios y sordos serán más allá de todas sus previsiones.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Iglesia constantiniana

Obispo Méndez Arceo: orígenes de la teología de la liberación

El embrión humano no pasa por una etapa de pez