Madre de Dios, no Dios padre y madre

Se ha dicho que la Madre de Dios es la Gran desconocida hoy, una paradoja si tenemos en cuenta que este título y realidad fue proclamado en el siglo V en el Concilio de Efeso, continuación del de Nicea que definió el Credo de los Apóstoles.
El otro día paseando me encontré con unos testigos de Jehová y el debate giró en torno a que la Virgen es madre del hombre Jesús pero no de Dios, les objeté que si Jesús no era Dios entonces no nos había redimido, aunque el argumento no era central al caso, ni desde luego les hizo convencerse. Y escuchando hoy una conferencia por radio del padre Cándido Pozo que hablaba de la Madre de Dios en forma de lecciones, reveló verdades que eran sabidas pero que como no se repiten van quedando olvidadas. De todos modos, hay percepciones que no exponía el teólogo y que hacen mucho más comprensible este misterio, que sólo es misterio en cuanto nos negamos a aceptarlo.
Nicea definió contra Nestorio la unidad completa de divinidad y humanidad en Jesús, y Efeso en continuidad definió que la Virgen es Madre de la unidad completa. Pero este modo de lenguaje teológico no puede llegar a la gente sencilla. Madre de Dios no quiere decir que ha dado origen a Dios -la dificultad que oponen los herejes tradicionalmente- por eso cuando se oponen a alguien no preparado le hacen dudar. Jesús es Dios pero sólo podía tener madre en cuanto concebido humanamente. La Virgen no engendra la divinidad claro está, sino que es la Madre de Dios, de Jesús, quien es y en quien está Dios.
Por eso quienes dicen hoy que ruegan a Dios, Padre y Madre, yerran, porque Dios ha esperado por decirlo así a tener Madre humana, y a partir de ahí a dárnosla como Madre. Es como si dijeran que la Virgen como Madre sobra, porque ya hace esa función el Padre, no lo dicen pero lo implican, sibilinismo satánico. En un sentido Dios ha puesto fuera de Sí la maternidad, como que hubiera esperado a completarse (es un hablar humano, es verdad), y quiere que la Virgen sea nuestra Madre como lo ha sido de Jesús.
Porqué ha esperado Dios a encarnarse y porqué ha esperado a darnos una Madre es arcano divino, no lo ha hecho desde el principio de los tiempos, pero desde el principio todo ha sido hecho por Jesús y María, aunque la humanidad haya tardado tanto en conocerlo.
Mejor que la teología autorreferencial, mucho mejor, es pensar en la maternidad humana, donde el hijo es tomado al completo por la madre sin que tenga consciencia completa de qué ha concebido.
No quieren hablar de la Madre de Dios porque, en una falsa pedagogía, predican un Jesús humano, diciendo que ya se habría predicado bastante el divino, pero ¿cuándo es bastante? Es ésta una excusa falsa. Si se enfatizó poco la humanidad, la solución no es una parcialidad opuesta. Este silenciamiento de la divinidad del Hijo, va necesariamente acompañado del silencio sobre la maternidad divina de María. Dicen también que de Dios no se puede decir nada seguro porque El sería el gran trascendente, pero nos quieren engañar, porque sí hay algo seguro, si lo más grande en el amor humano es el amor maternal y filial, es imposible comprender a Dios al margen de ese amor.

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