La supercomputadora de Bruselas

En 1973 se publicó una novela que incluía en su argumento una gigantesca computadora situada en el centro de la hoy unión europea, en Bruselas, con el objetivo de controlar el mundo bajo la función aparente de ordenarlo y librarlo del caos.
Este tema se ha incorporado al conjunto de los que caracterizarían el colapso de nuestra civilización, precedido de un gran triunfo del cálculo humano.
Hay quien dice que en realidad se trataría de una analogía, la supercomputadora sería el nuevo orden que se va desplegando, la unión de las naciones contra su Señor; y funcionaría como una gigantesca maquinaria bucrocrática, oculta como ninguna otra en el pasado del mundo. Bruselas sería simplemente el nombre de su lugar central, de modo parecido a como se ha dicho que Roma es la gran Babilonia. Se trataría de entender todo esto como una profecía involuntaria que ilustraría uno de los rasgos principales del rumbo del mundo, el actual y el de los próximos tiempos, disfrazado de progreso y evolución mundial.
Realmente, la nueva Europa, que está aglutinando en un todo a sus viejos estados, lo ha hecho bajo el argumento de "no más guerras" y comprando las voluntades a base de dinero, los fondos europeos, de manera que los países estarían aceptando ceder su soberanía, por esta combinación de ilusión de paz, de pertenencia a un gran poder y de enjuague de montañas de dinero, que al fin y al cabo son sólo para el principio. Ahora sabemos también que la fortaleza europea no salva de ninguna manera del hundimiento económico y al contrario, que los países inicialmente comprados sufren una expoliación enloquecida; simplemente se les ha expuesto a la intemperie del comercio mundial quitándoles todas las protecciones sin miramientos y con el entusiasmo de las élites locales; esto incluye no sólo lo económico, el liberalismo a ultranza, sino el desmantelamiento del humanismo verdadero mediante su contrario, su antítesis simétrica: el progresismo contra la ley natural
La nueva Europa por crear se ha configurado bajo el modelo demoliberal. El sistema ha sido muy eficaz en los países anglos y desde él se ha construido los EEUU. Es un gran sistema, que deja a los predicadores hablar al tiempo que los confina a un espacio de locos marginales, es un gran sistema de prosperidad que ahoga en materialismo la verdad de la vida eterna y la necesidad de prepararla.
Su forma de combatir a Dios es materializando la iglesia, anulándola y con la esperanza de que desaparezca por su propio peso. Combate la obra de Dios que conocemos como ley natural. Y para esa destrucción convoca a la ciencia humana, a la sociología científica, a las sectas del poder de las utopías comunitarias.
Los pasos son contundentes, siempre dentro de las leyes y dentro de la apelación a los derechos humanos: primero fue la revolución sexual, luego vino el divorcio, el aborto, ahora la eutanasia y ya la reconfiguración genetista del ser humano. Hay que demostrar que somos dioses y la mejor prueba es crear seres humanos a voluntad así como crear cualesquiera formas de convivencia que estén fuera de la lógica de Dios, lo que hemos conocido siemrpe como ley natural.
Todo ello dentro de un sistema de gran cálculo, el modelo del hombre para ser el dios, para abordar desde la supuesta sensatez humana, de sus grandes programadores y planificadores, con sus miles y miles de asesores, de funcionarios, todos proyectando programas de calidad a todos los niveles, para ordenar el mundo. Es el nuevo comunismo, el viejo proyecto de la utopía comunista pero ahora ultratecnologizada, el nuevo intento del hombre autodivinizado para constituirse en señor de si mismo, de la historia, dle pasado, el presente y el futuro. Y en esta nueva Europa, cuyo epicentro sería Bruselas, surgen las olas del gran agujero que absorbe como partículas al resto de las naciones.
Europa no supo aprender la lección de la segunda guerra mundial, por unos años se conmovió y quedó bajo los mejores sentimientos, no quiso aprender que el sistema nazi y el genocidio, ya entonces aplicados con todo el rigor de la ingeniería más precisa, eran el resultado de la era del ateismo y del pseudodios humano; no, no ha querido aprender, vuelve a las andadas, pero esta vez de modo mucho más sibilino, astuto, concentrado, de la civilización organizada de los hombres contra su Dios y Señor, con todo el poderío burocrático permitido por las actuales tecnologías de la computación y del audiovisual, al que se han sometido de buen grado los humanos.
Tras el fracaso de los otros modelos comunitarios, nazi y soviético, ahora el demoliberal cree llegado su momento de rebelión, de alianza de los reyes, de las naciones contra el Unico Dios. Pretende satanizar a su sociedad de modo integral para que su rebelión sea perfecta, pretende aglutinarla bajo un caudillaje que va gestándose, preparándose, para el gran alzamiento y la consiguiente demolición de la insensata humanidad. No que vaya a suceder al completo, ya que misericordioso es Dios, pero sí que producirá, ya está produciendo la gran pasión y crucifixión del ser humano.
En el plano espiritual se trata de lo que hemos expuesto, pero en el plano material se necesita alguna base para que los cuerpos de gobierno entren en una acción de consecuencias apocalípticas, esa base es la dirección científica de la sociedad mediante la supercomputación; ya deberían saber que eso es un sueño utópico que sólo conlleva fracaso y miseria, como ya lo tienen comprobado los matemáticos financieros que quieren predecir y regir el comportamiento en bolsa.
Para noticias de la nueva supercomputación europea en un plano material, para el superpoder, que es el que pueden y quieren solamente alcanzar cientistas y gobernantes (una red de computación en realidad) ver:
http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=27521
Con sus ciegas acciones en realidad, lo que conseguirán es dar razón de nuevo a la verdadera conciencia, que es la de que el hombre buscando el superpoder pone dioses en vez del verdadero, se alían los hombres contra Dios que es el verdadero poder, y han de comprobar cómo su pretensión demiúrgica acaba en fracaso y miseria; no pueden alcanzar otra cosa, ya se empeñen los hombres por millones de generaciones en repetir el mismo esquema, por ejemplo ayer lo hicieron con la planificación socialista quinquenal o con el funcionalismo social y su economía autoplanificada en países liberales.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Iglesia constantiniana

Obispo Méndez Arceo: orígenes de la teología de la liberación

El embrión humano no pasa por una etapa de pez