Los siervos de la última hora (evangelio de hoy)

El evangelio de hoy refiere la parábola del señor que contrataba siervos para su campo yendo a la plaza varias veces en el día. Los de la primera hora protestan porque les da a ellos que han trabajado todo el día la misma paga que a los que han trabajado solo una hora. Confieso que hasta ahora no había sacado de esta escritura nada en limpio si no es que los caminos de Dios son inescrutables. Parece de todo punto justificada la protesta de los contratados en la primera hora, más trabajo más salario.
Sin embargo, tanto en lo humano como en lo divino hay mucho más que lo que a primera vista nos parece. En lo humano, se trata de que los que han esperado y no les han contratado no tendrán qué llevar de comer a los suyos, si el señor les pagase en proporción a su trabajo, sería muy poco, pero como es señor compasivo les paga el salario del día, no mirando el trabajo en sí sino que la familia sobreviva. Lo malo de los otros siervos es que no miran esto, les da igual que sus prójimos vivan o mueran.
Y sobre todo, el salario solo puede ser uno, porque es el mismo Dios que se da, siendo El todo no puede darse en partes. Y a la buena voluntad a cualquier hora del día le da todo, es decir a Sí mismo.
Es parábola similar en su fondo a la del hijo pródigo, el hijo que permaneció en la casa toda la vida se rebela porque no quiere que se premie a su hermano que se fugó con la herencia.
Quien ha trabajado todo el día, es decir, sacerdotes, religiosos, laicos comprometidos, debe considerar que su paga es justicia y misericordia, justicia por lo que han hecho y misericordia para los que estaban sin nada que llevar a los suyos porque habían quedado como inútiles para el mundo, incluso para los de la iglesia. En ésta, si no se es persona de trabajo entregado, de simpatía para las gentes, que ofrezca perspectiva de aumentar el grupo, no se vale, pues bien, el Señor los hace valer. Los humanos hacen su justicia y se la cobran desde luego, tanto te entregas tanto vales, pero Dios hace justicia y misericordia.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Según se puede apreciar, la riqueza de esta Parabola (como todas las otras) rica en profundidad, nos puede proporconar algún argumento acerca de los que nos toca como Iglesia hoy, ante falta desproporcionada en el tiempo de la falta de ministros del Perdón y la Santa Eucaristia, la riqueza más grande que poseemos. Referente al tema propuesta del Señor a los sin trabajos, puede parangonarse con los obreros para la Mies Divina: "Dios llama, a quien quiere, como y CUANDO QUIERE. Quiero dejar expresado la proposición "Cuando" porque pareciera ser que necesarimente debemos empezar a estudiar mucho para ser buenos trabajadores en la Viña, cuando los que envio el dueño, no eran letrados no menos, ni eran jóvenes ni tan sabios. Un sacerdote debe necesariamete ser santo, mejor que sabio. Poseedor de la Luz del Espiritu, y la ayuda continua del Señor para mantener la Gracia, tstimonio de su vida sacerdotal
Si así fuera, llenariamos la Iglesia de sacerdotes servicio del Pueblo de Dios.
Como propuesta, una mirada Hacia el Tiberiades, Jesus, las redes, y esos hombres con sus deficiencias. Sus pecados presentes anteriores y los futuros de su realidad humana. La hora, del trabajo es esa, la de Cristo que es la meta de su sacerdotes esforzándose en el dìa a dia , como todo bautizado sea joven medianamente joven e incluso en la ancianidad como nuestros hermanos sus discipulos des la Predicación de la Buena Nueva.

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