Sacerdote interrumpe espectáculo burlón contra la iglesia y la castidad

El sacerdote había actuado en el espectáculo sin saber el contenido del número que vendría después, uno más de la ya larga lista de espectáculos burlones en toda la geografía católica. De modo valiente lo interrumpió dando además testimonio del valor de su castidad. Ahora lo atacan a él, pero bienaventurado aquél que es perseguido por la fe, porque él es testigo, mártir y se asimila a Jesucristo, que vale más que toda otra obra buena.

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