Los implícitos en el teólogo vasco Pagola

El teólogo vasco y sacerdote Jose Antonio Pagola sostiene, en sus comentarios ampliamente difundidos, enseñanzas cuyo alcance es difícil apreciar en una primera lectura y que naturalmente él no expone. Así que expondremos las carencias e implícitos que pueden observarse a la luz de una sana doctrina y en la intención de que sus lectores no se queden sin conocer de verdad lo que viene escondido en los textos, en especial una iglesia y un Jesús concebidos en una óptica reduccionista y desnaturalizada, aunque quizá sea mejor decir "naturalizada" ya que es de la misma condición sobrenatural de la que se despoja tanto a la iglesia como a Cristo.
El Jesús de Pagola es el Jesús histórico enseñado hoy día en el "Jesus Seminar" de Sonoma, California. En especial sigue a J.P. Meier quien de ninguna manera que hay milagro alguno por parte de Jesús, en todo caso curaciones (sólo 5) siempre invocando el estudio histórico. También sigue a Malina, Rohrbaugh, Theissen, Stegemann E.W. y Stegemann W., R. Aguirre, S. Guijarro, Freyne, Horsley, Hanson, Oakman. Divulga las teorías de Siempre en reacción contra los excesos del pasado que habría destacado abusivamente la figura mística de Jesús, El es propuesto como figura modélica, bien situada en su época lejana (no acierta a integrarlo según dice el Apocalipsis : el que es, el que fue, el que será) y así se queda solo con el "fué". En cuanto a su parte de actualidad se concretaría sólo a nivel espiritual, se trataría de un vago Espíritu, el mismo que informaba a Jesús, el cual actuaría también en nosotros. No habría una relación directa posible con Jesús, ya que él sería en esencia un ser del pasado, sino a través del Espíritu. Desde luego Pagola no es radicalmente consecuente y puede hacer referencias a orar a Jesús, pero destaca sobre todo su condición compasiva con los hombres como modelo de lo que tenemos que hacer hoy.
Realmente cualquier pronunciamiento sobre Pagola y su obra debe incluir las fuentes que utiliza y que sintetiza. Aquí seguramente se tendrá que producir un juicio de gran magnitud algún día por la Iglesia que acabe con toda esta confusión de negar poder y divinidad al Señor bajo capa de ciencia humana, que no se trata de otra cosa, no nos engañemos.
Quien asume el Jesús de Pagola debe olvidarse del Jesús-eucaristía, del Jesús hecho carne milagrosa; no es que lo niegue expresamente, pero también hay una manera de negar por omisión continuada. Lo que es omitido reiteradamente queda para los lectores como tabú a alejar.
De las escrituras quedan como relevantes sólo los evangelios y éstos son conducidos de continuo a decir lo que es congruente con la perspectiva del autor. Como es un Jesús según los estudios materialistas olvídese usted de considerar literalmente nada que no pudiéramos ver hoy nosotros en nuestros días, sólo entrega y solidaridad, lo demás sería agregación de autores cristianos arcaicos, desaprensivos mitologizadores. Milagros, resurrección e incluso el mismísimo nacimiento en Belén serían "servicios" rendidos al engrandecimiento artificial de Jesús.
Es un Jesús que no es el Cristo, desde luego.
Y en cuanto a la iglesia, ésta debe ser concebida como una agrupación de comunidades locales, que tendrían a Jesús como un modelo; su tarea sería esencialmente dejarse llevar por el vago Espíritu en los momentos oracionales y desde luego vivir sólo para ser una simple cáritas.
La misa no es "la" misa católica sino una celebración presidida por el celebrante (de hecho las misas en muchos lugares disponen de un regio trono para el cura oficiante y los sagrarios son marginados, en espléndida profecía reveladora de realidad, para lo que incluso aportan teoría expertos liturgistas especializados en desacralizar).
Es esto lo que se juega, la desacralización. Y siempre bajo el manto reformista, interpretando de modo excluyente la herencia del Vaticano II como si fuera la misma herencia de algunos teólogos radicales que también influyeron y no como una síntesis esforzada de aceptación de las innovaciones necesarias pero que de ninguna manera exigían ni pretendían la deriva desacralizadora.
Las tesis de Pagola no quieren recluirse al formato de libro, ni siquiera divulgador, sino que quieren tener dimensión "pastoral", llegar en hojas y blogs volanderos a las gentes. Es un esfuerzo que tiene eco en las personas ya mayores de laicos comprometidos que fueron rasurados conforme a las interpretaciones ilegítimas del Concilio. En su desacralización y dado que ocupan los espacios de iglesia en todos los niveles, eso permite esterilizar el campo eclesial, ya que las gentes quieren mensaje celestial y aquí no se les da; es un régimen para rebotados del antiguo régimen espiritual, para depurados reformistas y voluntarios iletrados en verdadera doctrina que viven de cara a combatir el pasado. Y no se les ocurra pedirles hondura espiritual que contra eso están perfectamente parapetados desde el mismo momento que todo lo espiritual de libérrima disposición divina es puesto en entredicho permanente. De todos modos, su voluntad no deja de ser tenida en cuenta por el Señor, El respeta mucho las decisiones personales, incluso las que se refieren a gobernar la herencia que es sólo suya y les deja los reductos físicos cuyo control apetecen. El se reserva la llegada por otras vías a los corazones, (por ejemplo por la misa que celebrantes celebran sin fe y que el pueblo todavía siente como realidad directa del Señor) como realizó cuando instauró su nueva alegre y liberadora ley evangélica frente a la pesantez de la sinagoga y libera a los cautivos, mientras El se queda prisionero forzado de estos interpretadores.
El último pero no menos importante aspecto a destacar es a qué tipo de viviencia espiritual conduce el modelo cristiano de Pagola que no es otro que el del autoflagelo; naciendo de una búsqueda de perfección que aunque apele de vez en cuando al Espíritu (y dice Espíritu normalmente sin concretar "Santo" con lo cual es de temer de qué espíritu pueda tratarse y que esa indefinición sea profética en el fondo) se trata de iniciativa humana y por tanto impotente por sistema con lo cual está el tormento de querer hacer, llegar, vivir por los demás, sin conseguir más que muy contados éxitos y viendo ésto se genera un sistema de pensamiento inevitablemente cínico. Si no dirige la misericordia divina -y el Jesús que se presenta es el que resulta del dato arqueoliterario materialista- entonces es un Jesús humano, como cualquiera, de compasión humana que no lleva al cristiano sólo humanista sino al hundimiento al faltarle la fuerza de Dios. Y los actos de compasión no son ya iniciativa de Dios sino iniciativa humana por más que aparezcan como buenos; quedamos así sujetos al desplome que produce la inevitable respuesta desagradecida de los beneficiarios.
Salvarse de ese desplome requiere hacer las cosas en función de agradar a Dios y no de simple compasión, y así por más que respondan muy mal a los que se quiere beneficiar esto no hará daño, o un daño sólo para la parte material. Por esto, en cualquier escrito de Pagola, se verá enseguida cómo la parte de inculpación (que no se sabe si la vive él, pero sí que la traslada a los demás) ocupa un gran espacio en el texto, hasta el 70% en muchas ocasiones. Beber de Pagola es apuntarse a la tortura psicológica, no es que esto lo haya inventado este teólogo, se trata de la vivencia agónica que ha sido herencia pesada por muchos siglos; precisamente Pagola, queriendo modernizar, de lo poco del pasado que no ha prescindido es de esta faceta del hacer sin consultar al Cielo, sólo bajo movimiento carnal compasivo, de lo cual resulta la entrega al tormento de la inculpación reiterada y cotidiana, por todo y por nada.

Añadido: Nueva información instrucción del Vaticano sobre Pagola en un medio afín a él: http://www.elcorreo.com/alava/v/20110130/sociedad/vaticano-procesa-pagola-20110130.html 
Pagola presentado como mártir y apoyado por la casi totalidad del clero vasco: http://www.feadulta.com/martir_pagola-bilbao.htm

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