John Henry Newman, cardenal y beato. Nuevo San Pablo.

El cardenal Newman recientemente beatificado, es descrito como un converso del anglicanismo al catolicismo y se exponen sus escritos y peripecias de vida, siendo figura importante de la historia de la iglesia en el siglo XIX. Incluso Pablo VI debio decir sobre él que fue un precursor del Vaticano II. Siendo todo esto cierto hay unos rasgos que conviene resaltar: Como San Pablo fue primero un fariseo, en lo esencial, siendo para nosotros fariseo la figura que describe no sólo una cierta secta religiosa que combatió e hizo morir a Jesús, sino una figura intemporal que define a quienes convierten la religión en piedra arrojadiza, que no se definen por lo positivo sino por la condena de los demás.
Newman como buen fariseo fue perseguidor de la Iglesia, la católica, no con violencia pero sí con los escritos, rasgo definitorio del protestantismo, que no es ante todo definición positiva sino condenatoria, todo lo bueno que puede defender ya está inventado y lo único suyo específico como para todos los demás cismas es condenar. Eso sí invocando la legitimidad propia como continuidad de tiempos aureos y la ilegitimidad de los demás como ruptura y degeneración.
Luego se transformó y se hizo católico, y como San Pablo hubo de sufrir en todos los frentes, el fariseo (sus ex compañeros anglicanos) y el de los eclesiásticos de la iglesia para él anteriormente pagana, principalmente obispos irlandeses.
En efecto, paganos eran de corazón, por muy eclesiásticos que fueran al anteponer la visión humana a todo lo demás, al poner por delante de su condición de feliz nuevo redimido, su condición carnal como inglés, de la odiosa casta de los dominadores, nunca redimible en cuanto ex-hereje y como talento superior en ciencia.

Newman fue mártir de la patente ausencia de caridad, en la que fariseos y paganos se aúnan, y sobre todo desde los católicos, haciendo verdad la parábola del buena samaritano, donde el hermano más antiguo no tolera la felicidad del buen padre que reencuentra al hijo menor. ¡Cómo! un entusiasta de la fe y nosotros que no tenemos el menor entusiasmo; se produjo para él y para nosotros y todos los tiempos este mecanismo de celos hacia el converso y así queda en evidencia qué tenían los hermanos mayores en su interior, camuflado por las figuras de legalidad y la simple representación.
Cómo reaccionan obispos, sacerdotes y laicos comprometidos hacia las buenas nuevas de los recién llegados a la fe, como reaccionan los veteranos y veteranas religiosas hacia los que inician el descubrimiento del Señor, es el verdadero test de cómo se encuentran las teóricas fuerzas vivas de la iglesia.
Fue el profeta de que hay que atender ante todo a la verdad interior que está en nosotros por más que la queramos tapar y laminar por su inconveniencia. No lo querían, nadie lo quería como suyo, ni los anteriores hermanos ni los nuevos, era demasiado grande para que los mediocres lo tolerasen. Sólo querían utilizar sus talentos para la promoción de sus obras, una vez conseguida su firma lo despedían.
Este es un tipo de mártir que ya fue iniciado por San Pablo, aunque desde luego Cristo es su máximo exponente, no lo quieren ni tirios ni troyanos, ni conservadores ni progresistas, ni aduladores ni rebeldes; reconocerán su nobleza, pero en su fuero interno nada más, en lo restante tienen que cumplir la función de actualizar continuamente el rechazo general del Dios hombre y de su Padre. Unos lo hacen por programa, creyendo servir a sus dioses, otros lo hacen camuflados como iglesia.
Hoy se lanzan loas a Newman, pero si se encontraran a newman modernos rápidamente les harían saber que no hay lugar para ellos sino extramuros, para dentro tienen sus propias leyes, las del hermano mayor y su propia manera de hacer iglesia.

Comentarios

Angelina de Maria ha dicho que…
TAL CUAL EL TITULO DEL BLOG: TAN ANTIGUO Y TAN NUEVO Y VIGENTE ..UN RELATO MUY INTERESANTE Y VERIDICO DEL BEATO JHON NEWMAN,QUIERA EL INTERCEDER POR QUE DENTRO DE LAS IGLESIAS ESTEMOS CON LOS BRAZOS ABIERTOS PARA TODOS LOS NUEVOS QUE LLEGAN A LOS PIES DE CRISTO,PARA QUE NO SE ASUSTEN DE NUESTRAS MEZQUINDADES Y PUEDAN CRECER EN LA FE.
SAUDOS Y BENDICIONES .ANGELINA DE MARIA.

Entradas populares de este blog

Iglesia constantiniana

Obispo Méndez Arceo: orígenes de la teología de la liberación

El embrión humano no pasa por una etapa de pez