Documental sobre el Concilio Vaticano II.

Se trata de un documental francés sobre los orígenes del Concilio Vaticano II y sus secuelas que presenta algunos hechos muy poco conocidos. Está firmado por René Bouyer y llama la atención porque no cae en las dos actitudes que hemos visto durante tantos años: por un lado la apología del Vaticano II normalmente realizada por los que lo "ganaron" en la opinión pública, y por otro lado, los críticos a ultranza que asumiendo posición de católicos lo usan como arma arrojadiza contra su propia casa.
Lo que sí es cierto es que algunas cosas muy relevantes no se han difundido, como suele ser común a las grandes tragedias.
En primer lugar, el plante dado por 2000 obispos y sacerdotes en plena plaza del Vaticano, como protesta de poder contra poder frente a los organizadores que eran los funcionarios de la curia vaticana, y bajo los mismísimos aposentos del Papa; para no cumplir sus disposiciones dijeron: o dejan de imponer su orden del día o el concilio se suspende. Surgieron líderes de los obispos, principalmente franceses, como se sabe de tradición galicana, para recusar a los organizadores de la casa. Se cumplió al pie de la letra la profecía de que se "levantarán obispo contr aobispo y cardenal contra cardenal".
Ante semejante explosión lo sensato hubiera sido suspender el Concilio, pero el temor al fiasco ante la opinión pública era extremo y nadie se atrevió a parar la bola de nieve, apelando a un optimismo radical.
Otro hecho relevante es que el Concilio fuera convocado sin programa, respondiendo a un etéreo deseo de renovación. El Papa convocante, Juan XXIII, tenía las mejores intenciones, no en vano la iglesia venía estando acomplejada desde el siglo XIX por su falta de modernidad según sus acusadores; pero todo fue improvisado, sin medir las consecuencias, por completo impropio de lo que ha de ser roca firme.
En un clima tan patente de ausencia de santidad las cosas no podían ir bien.
Los cimientos de la iglesia temblaron terriblemente.
Otro hecho, es que los organizados triunfaron sobre los buenos que no captaban lo que se venía encima. Se ve muy bien en el documental, las infinitas reuniones semisecretas donde se coció el concilio.
Finalizado el concilio las peores tendencias se convencieron de su legitimidad y procedieron unas más extremas a propagar la lucha armada y otras más sibilinas a proceder a una reforma de todo, liturgia, constituciones religiosas, la comprensión de la fe. Literalmente se tiró al niño con el agua sucia, este agua podía ser por ejemplo el fasto de los vestuarios ya arcaicos usados en la liturgia papal, pero el niño era todo lo demás.
Las experiencias iniciáticas que condujeron al modo triunfante de entender el vaticano II claramente se sitúan en les curées ouvriers, los curas obreros franceses y su colaboración franca con los sindicatos comunistas y en las experiencias de nuevas liturgias de las misas ya aplicadas desde los años 40.
Un hecho trascendente es la fórmula para conseguir una presencia ecuménica, ya que ese era uno de los títulos del concilio, y para conseguir la presencia de obispos ortodoxos se negoció con Moscú a cambio de no hacer más declaraciones contra el comunismo; moscú premiaría esto con la entrega de su nobel de la paz al Papa.
Se refleja de modo claro cuál ha sido otro de las grandes frutos del vaticano II que han sido los movimientos, que han sido como su encarnación o plasmación práctica, y que en su identidad sugieren lo que no se deduce por lo literal de los textos conciliares, esto es la apropiación de la praxis de diversas confesiones protestantes, con rasgos como el ultraevangelismo o el misticismo pentecostalista.
En último término, la salvación de la iglesia carnal parece que ha sido encomendada a los movimientos, cuyas fórmulas han debido aceptar los obispos del mundo para mantener masas de reconocimiento formal de la autoridad eclesial.

http://www.youtube.com/watch?v=zLYS_yuJIj8&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=g5L5juo5TIA&feature=related

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