Novela "Afán de gloria", sobre Ignacio de Loyola

El periodista Luis del val ha publicado una novela histórica, dentro de un género tan atractivo hoy día, con la figura de Ignacio de Loyola.
Es una novela que presenta un san Ignacio pseudoteológicamente correcto. Las vidas de los santos que le convirtieron no serían más que una continuidad de las vidas maravillosas de los caballeros de las novelas, habría creado una compañía de Jesús tipo los templarios para conquistar Jerusalén y las misiones no serían más que una ocurrencia imprevista por mor de una extravagancia de san Francisco Javier.
Po completo ucrónica, es decir, trasladando al pasado los criterios típicos de hoy día entre cierta falsa buena conciencia, nos presenta a san Ignacio haciendo un alegato a favor de la ciencia en la sorbona de París, como si fuera un adelantado de la ilustración. Y sobre todo se le hace una figura más dentro de la gran cultura de la época, junto a Erasmo y Miguel Angel.
Parece una novela sobre san Ignacio teledirigida desde ambientes jesuitas de hoy día, para salvar la cara ante la opinión pública actual, y que traza como modelo ejemplar y paradigma del auténtico jesuitismo, el jesuitismo liberacionista de los ochenta. Y como la historia no justifica sus conductas e ideas, pues han tenido que acudir a la novela para tener toda libertad; y ya sabemos cómo hoy día para las gentes la diferencia entre novela e historia acaba siendo imperceptible, la novela ocupa el lugar de la historia a menudo (véase código da vinci).
Muy buena como instrumento de propaganda, de nulo valor histórico y en extremo mixtificadora y sobre su calidad narrativa parece que tampoco hay buenaa opinión, aunque no somos técnicos en la materia; pero no se puede hacer buena novela saltándose la historia sobre todo cuando ésta es bien conocida. Luis del Val parece ser un peón propagandístico convencional, buena pluma y mejor boquita, que dejan pasmados a periodistas de medios de comunicación de prestigio católico incluso, pero a quienes les va más la facundia que la áspera verdad.
La compañía de Jesús no es objeto de contradicción, gracias a haber dejado su papel histórico y a técnicas propagandísticas de este tipo, como se hizo con la película La Misión. Pero ay de aquellos que han conseguido y tenido como gran objetivo la buena opinión de las gentes.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
A mí me ha parecido bastante templada, muy bien escrita y no he visto ninguna ucronía, en el sentido de los hechos narrados ocurrieron en los años narrados, y lops personajes coetáneos aparecen con la edad que tenía entonces. ¿Si yo les contara de ucronías en novelas históricas!...

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