La Experiencia como máximum religioso

Un compañero de preocupaciones religiosas, que ha leído mucho, se enfadó conmigo porque yo ponía en tela de juicio la noción de experiencia, que él y yo como tantos hemos oído con suma frecuencia. Eso lo hacía yo por haber investigado la noción, pues me llamaba la atención que se repitiera tanto, y me decía a mí mismo que ahí tenía que haber gato encerrado. Normalmente, cuando algo se repite hasta convertirse en un slogan, hay que desconfiar, pues Dios no se impone con slogans, que son ataduras para el espíritu, y Dios nos quiere libres.
La palabra experiencia cristiana, eclesial, o como quiera que la apelliden, aparece muchísimo en sermones, documentos eclesiásticos, etc. Se usa para criticar aparentemente el fideismo, el modo de pensar por autoridad, por aceptación sin reflexión. Es un slogan modernista ampliamente usado hoy.
Tiene muchísimos libros detrás, y fue uno de los grandes temas de la teología que preparó el vaticano II, y de allí salió disparada a los grupos de gente religiosa de a pie.
Pero experiencia es saber por los sentidos, es la empireia que decían los griegos, y de este modo es una falacia usaela para entender las cuestiones espirituales. En efecto, la noción de experiencia de fe es un contrasentido, la experiencia para serlo debe ser sensorial, y puede darse experiencia de Dios en vista u oído,o en impresiones internas. Es eso lo que quieren hoy, por ejemplo, los carismáticos, la experiencia, la manifestación sensorial divina. También hablan de experiencia los del progresismo posvaticano, afincado institucionalmente, que le dicen a la gente que hay que sentir por dentro, que ir a misa y rezar es poco o nada, si no va acompañado del "compromiso" y en concreto de un ingreso en movimientos y grupos.
Pero la Fe no necesita de la experiencia, aunque pueda haber tenido algún apoyo sensorial, la Fe lo es porque precisamente se cree sin tener la confirmación sensorial, la Fe es Obediencia, el sí al conocimiento que Dios manifiesta y quiere que creamos.
La caridad como es sensorial, ésa sí que la predican, si tener en cuenta que la caridad sin obediencia, sin fe, también son posibles estrictamente hablando. Queremos un Caridad cristiana de verdad, una caridad que sea obediencia, que no sea simple quijotismo.
Creo que en el fondo hablan y han hablado tanto de la experiencia espiritual porque carecen de ella y la anhelan, quieren sentir a Dios, o no les basta con cómo le sienten, pero en lugar de reconocer su indigencia y además que a Dios no se le puede mandar, lo que hacen es hacer de la necesidad virtud y ponerse a condenar al pueblo supuestamente ignaro, como hacían los fariseos, porque va por la vida tan feliz en lo espiritual,con su misa dominical, sus fiestas patronales, sus sacramentos de vez en cuando, sin hacerse los problemas que ellos tienen. Pero ¿qué saben ellos la "experiencia" que tienen los del pueblo? ¿qué saben del juicio de Dios y de sus manifestaciones a los corazones intimidados de tantos cristianos?

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