Cómo ser calvinista aun dentro de la iglesia católica

Se esté en el grupo que se esté, la forma de ser calvinista, es decir, de conducirse según el espíritu de los seguidores de Calvino, el falso reformador, que dirigió la Ginebra del siglo XVI, y cuya doctrina e iglesia particular sigue viva en el prsbiterianismo de hoy, es la siguiente:
El predicador está por encima de Jesús comunión (el altar queda relegado o desaparece).
La estética sagrada se desnuda, bajo pretexto de impedir la distracción del pueblo, quedando el vacío del espacio.
Autoconsideración del grupo como grupo de elegidos, que si bien no tienen seguro el beneplácito divino, consideran que es un signo del mismo el llevar una vida ordenada, sin pecados estridentes. Enfoque puritano de la existencia.
Vida espiritual metodizada, basada en el temor divino, en la culpa, en las angosturas del corazón y en el desaliento, tras las primeras euforias del descubrimiento del Señor.
El grupo es el centro de la existencia, y sólo de él ha de provenir el consuelo para continuar la existencia.

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