Sobre los movimientos de nuevo

Sitúo lo que acabo de escribir para wikipedia acerca de la valoración de los movimientos en la iglesia. No creo que dure mucho, ya andaban rondando el texto anterior invitando a "neutralizarlo". Pero bueno, aquí va seguro.


===Valoración de los movimientos===

La aprobación por Roma constituye una referencia oficial, que mira sobre todo al éxito organizativo y de movilización; aunque exista un examen de contenidos doctrinales, éste se enmarca en el espíritu del concilio vaticano II, ajeno a la consideración dogmática.

La crítica de carácter doctrinal a los movimientos es fácilmente solventada por el recurso a la condición fundamentalista o tradicionalista de esa crítica, y por tanto fuera del espíritu conciliar.

La inspiración divina se da por supuesta, sin necesidad de un examen teológico en profundidad y ya no son más de aplicación los criterios de discernimiento puestos en marcha para el examen de revelaciones por el concilio de Trento.

Una praxis es la aceptación de hechos consumados, como son la capacidad de producción de organizaciones subsidiarias y de enrolamiento, es decir el poder de convocatoria, y la adhesión explícita a Roma.

Existe inevitablemente la idolatría de los fines organizativos, con secuelas de opresión y de malformación psíquica y espiritual, que no son tenidas en cuenta en los dictámenes aprobatorios oficiales, limitados a ciertas cuestiones sobre práctica litúrgica, irrelevantes sobre el fondo del gran problema.

Los movimientos se arrogan una inspiración divina en cuanto que se consideran instrumentos del contacto con el "Espíritu". La deriva hacia la autopercepción como iglesia de elegidos es patente, en especial en movimientos como el Neocatecumenal que quiere reconstruir la iglesia total a su imagen y semejanza, con apoyos muy notables y numerosos entre la jerarquía católica, y el aval público del finado Juan Pablo II.

Toda la patología incesantemente repetida en la historia de los grupos selectos, católicos o no se vuelve a poner de manifiesto, en especial, la caída en el espíritu de juicio y condena. Esta caída es consecuencia necesaria de la ausencia de otro espíritu, el de María, que aportaría humanidad y sentido de misericordia, sin el cual es vano todo modelo de militancia, ascesis o compromiso.

Comentarios

mic ha dicho que…
Grazie, fratelli, per la vostra testimonianza!

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